UNO DE MIS AUTORES FAVORITOS: ISAAC ASIMOV

Ahora acabo de empezar uno de sus libros. Tengo 29 títulos y puede que ya haya leído alrededor de 20. Por supuesto la ‘conocida serie de las Fundaciones’ incluido el libro de Greg Bear, “Fundación y Caos” Edición del 2000, “Yo Robot”, libros de divulgación como “Contando Eones”,  “La medición del Universo”, “Marte, el planeta rojo”, “Introducción a la Ciencia”, “El Sol brilla luminoso”, etc.

Puede que la serie de las Fundaciones la leyera seguida. Un libro tras otro hasta bebérmelos todos allá por finales de los 80 del pasado siglo, claro. Los demás han tenido largos intervalos que han sido ocupados por otros autores y otros variados títulos y temas.

Para mi Asimov (1920-1992) es uno de mis escritores favoritos. Me ha enseñado a abrir la mente, a imaginar lo increíble, a soñar despierto. Visto desde la perspectiva del siglo XXI, todavía me admira más. Tengo que remarcar claramente que la serie de las Fundaciones se comenzaron a escribir en el año 1950 al igual que Yo Robot. Ni siquiera había llegado el hombre a la Luna y ya nos hablaba de la colonización de otros mundos.

También inventó la ciencia de la “Psicohistoria” una especie de disciplina que estudia o previene acontecimientos a base de psicología, historia y muchas fórmulas matemáticas, para manipular o intervenir en el futuro en beneficio de un colectivo o grupo de gran poder.

Algunas veces pienso que esta ‘ciencia’ ya se está aplicando por los poderosos de la Tierra (el dinero) para inclinar las balanzas al lado de ellos.

Ahora ando entre manos con ‘Bóvedas de acero’ escrito en 1953 y cuyo título es el precursor de  la saga de los robots. Y desde las primeras páginas, amén de engancharme, despierta mi admiración. En aquella época, poca tecnología había al alcance de cualquier ciudadano. Si Asimov levantara la cabeza y viera un teléfono móvil actual… ¿Y en cuanto a los avances en los viajes interplanetarios? Nada de nada.

 “Y no en los Mundos Exteriores. Por supuesto, los Mundos Exteriores siempre se comportaban como si los robots hubieran nacido en su cultura.

En cierta forma, desde luego, la culminación de la economía robótica había tenido lugar en los Mundos Exteriores. Aquí en la Tierra los robots habían estado siempre restringidos a las minas y a las tierras de cultivo. Sólo en el último cuarto de siglo, a instancias de los espaciales, habían comenzado a filtrarse lentamente los robots en las Ciudades”

Isaac Asimov- Bóvedas de Acero – 1953. Pag. 27

 

Maravillosa visión de futuro. Y seguimos…despacito.

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