PARA PENSAR

Hay escritos que se mantienen válidos por encima de los tiempos, sobrevolando situaciones, paisajes y paisanajes, despojándose de las jaulas de cualquier contexto.

Me guardo este texto de la obra que anoto más abajo, del dramaturgo alemán que reseño al pie de este maravilloso escrito.

“Si aprendiéramos a mirar en vez de papar moscas,

veríamos el horror en el corazón de la farsa;

si simplemente actuáramos en lugar de hablar tanto,

no acabaríamos, una y otra vez, yendo de culo.

¡Hombres, no celebréis todavía la derrota

de lo que nos dominaba hasta hace poco!

Aunque el mundo se alzó y detuvo al bastardo,

la perra que lo parió está otra vez en celo.

Eugen Berthold Friedrich Brecht : La resistible ascensión de Arturo Ui.

(Obra escrita en 1941)

Para pensar un poco en estos tiempos que corren, que corrieron y que se repetirán. Seguramente.

LA HUELLA DE LOS LIBROS

Leo todo lo que me cae en las manos. Leo de cualquier tema y lo selecciono de mi colección; de mis muchos libros. Y unas veces con más acierto que otras, pero por aquí ando en estos mundos de fantasía, de historias, de aventuras que me llenan los huecos del alma; que me hacen reflexionar, meditar, disfrutar y despertar la imaginación.

Si tuviera que nombrar toda la literatura que he podido ‘degustar’ se me quedarían por mencionar posiblemente decenas o cientos de libros. Por ello, no lo haré. Eso son cosas mías.

He comprado libros de autores menos conocidos y muy conocidos con títulos de gran tirada. Merecidos Premios que por los tiempos que corren han llegado a los lectores a la velocidad de la luz. La publicidad hace maravillas y nos inclina sin remisión a adquirir aquellos títulos galardonados o no, que nos recomiendan. Y también me he preocupado por comprar libros de escritoras jóvenes -las mujeres siempre son jóvenes-, tendencia que me ha premiado con grandes satisfacciones. Ellas escriben con una especial redacción, poética diría yo, en muchas ocasiones. Sutil, descriptiva, elegante, capaz de subyugarme hasta el punto y final. Ahora guardo muchos títulos de ellas de los que me siento muy orgulloso. Tendría más, pero iré poco a poco.

También he empezado a leer aquellos autores cuyos libros, editados hace muchos años -tantos como 50 o 60 años, incluso más- que en su día me llamaron la atención y pensando que debería tener, por si acaso, para leer algún día. Este ‘por si acaso’ no lo sabría definir, aunque, después del tiempo transcurrido desde su edición para estos libros y sobre todo para mí, el cambio experimentado me ha hecho ver y recibir sus mensajes con otros ojos. Por ello, he recuperado para mi solaz lectura, algunos autores guardados y un poco arrinconados, tales como T. Luca de Tena, Delibes, Gironella, Gorki, Soljenitsin, D. Morris, Nietzsche, S. Beckett, G. Papini, Tolstoi, I. Aldecoa, J.J. Rousseau, Balmes, L. Zilahy, B. Pérez Galdós y muchos, muchos más que me miran desde las estanterías esperando su turno para ser leídos o releídos.

El último que he acabado recientemente y cuyo regusto persiste en mi espíritu es Palabras y Sangre de Giovanni Papini. Unas espectaculares narraciones cortas inverosímiles, oníricas, fuera del espacio-tiempo que cuenta historias breves del hombre y su pequeñez en el mundo, su desorientación, impotencia, sueños inalcanzables, miserias de sus personajes anónimos de una sociedad de principios de siglo XX, que muy bien servirían para describir situaciones de cien años después.

De este mismo autor, quiero destacar títulos como Gog (1931) y su continuación, el Libro Negro publicado en 1951.

Bueno, pues ya ves Pepe (que soy yo mismo), hoy no te has podido resistir a escribir este post dedicado a algunos de tus antiguos libros. Esperemos que no sea de los últimos que escribes. Pues no, ya te lo anticipo a Tí (que también soy yo) y además, como anuncio, te diré qué libro será el sujeto de mis líneas: El Regocijo de las Musas de Antonio Mendoza Mendoza, que trata de … Pero ya te contaré moreno de mi copla.

“Lector, quienquiera que seas, desearía en este momento advertirte, cara a cara, los ojos en los ojos y la mano en la mano, y decirte en voz baja: ¿Crees que vives? ¿Que vives verdaderamente, profundamente, enteramente? ¿Te parece tu vida tan bella y grande como tal vez soñaste en las noches ardientes de la juventud? … … …”

Del libro que acabo de comentar de Giovanni Papini de una de las narraciones titulada “El hombre que no pudo ser emperador”

UNO DE MIS AUTORES FAVORITOS: ISAAC ASIMOV

Ahora acabo de empezar uno de sus libros. Tengo 29 títulos y puede que ya haya leído alrededor de 20. Por supuesto la ‘conocida serie de las Fundaciones’ incluido el libro de Greg Bear, “Fundación y Caos” Edición del 2000, “Yo Robot”, libros de divulgación como “Contando Eones”,  “La medición del Universo”, “Marte, el planeta rojo”, “Introducción a la Ciencia”, “El Sol brilla luminoso”, etc.

Puede que la serie de las Fundaciones la leyera seguida. Un libro tras otro hasta bebérmelos todos allá por finales de los 80 del pasado siglo, claro. Los demás han tenido largos intervalos que han sido ocupados por otros autores y otros variados títulos y temas.

Para mi Asimov (1920-1992) es uno de mis escritores favoritos. Me ha enseñado a abrir la mente, a imaginar lo increíble, a soñar despierto. Visto desde la perspectiva del siglo XXI, todavía me admira más. Tengo que remarcar claramente que la serie de las Fundaciones se comenzaron a escribir en el año 1950 al igual que Yo Robot. Ni siquiera había llegado el hombre a la Luna y ya nos hablaba de la colonización de otros mundos.

También inventó la ciencia de la “Psicohistoria” una especie de disciplina que estudia o previene acontecimientos a base de psicología, historia y muchas fórmulas matemáticas, para manipular o intervenir en el futuro en beneficio de un colectivo o grupo de gran poder.

Algunas veces pienso que esta ‘ciencia’ ya se está aplicando por los poderosos de la Tierra (el dinero) para inclinar las balanzas al lado de ellos.

Ahora ando entre manos con ‘Bóvedas de acero’ escrito en 1953 y cuyo título es el precursor de  la saga de los robots. Y desde las primeras páginas, amén de engancharme, despierta mi admiración. En aquella época, poca tecnología había al alcance de cualquier ciudadano. Si Asimov levantara la cabeza y viera un teléfono móvil actual… ¿Y en cuanto a los avances en los viajes interplanetarios? Nada de nada.

 “Y no en los Mundos Exteriores. Por supuesto, los Mundos Exteriores siempre se comportaban como si los robots hubieran nacido en su cultura.

En cierta forma, desde luego, la culminación de la economía robótica había tenido lugar en los Mundos Exteriores. Aquí en la Tierra los robots habían estado siempre restringidos a las minas y a las tierras de cultivo. Sólo en el último cuarto de siglo, a instancias de los espaciales, habían comenzado a filtrarse lentamente los robots en las Ciudades”

Isaac Asimov- Bóvedas de Acero – 1953. Pag. 27

 

Maravillosa visión de futuro. Y seguimos…despacito.

POEMA DE LA CACA

Ordenando papeles esta tarde, he encontrado un par de cuartillas cuyo origen o autoría no puedo precisar. Como no quiero ver desaparecer este escrito de nuevo por lo simpático –al menos a mí me lo parece- del tema, lo he incluido en mi blog que para eso es mío. He aquí la cuestión citada:

POEMA DE LA CACA


De los Placeres sin pecar
el más dulce es el cagar,
con un periódico extendido
y un cigarrillo encendido,
queda el culo complacido
y la mierda en su lugar.
Cagar es un placer,
de cagar nadie se escapa;
caga el rey, caga el papa,
caga el buey, caga la vaca,
y hasta la señorita más guapa
hace sus bolas de caca.


Viene el perro y lo huele.
Viene el gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca,
de cagar nadie se escapa.


Qué triste es amar sin ser amado
pero mas triste es
cagar sin haber almorzado.


Hay cacas blancas por hepatitis,
las hay blandas por gastritis;
cualquiera que sea la causa que siempre te alcanza,
aprieta las piernas duro,
que cuando el trozo es seguro,
aunque este bien fruncido el culo
será por lo menos,
¡¡¡¡PEDO SEGURO!!!!!


Los escritores de baño
son poetas de ocasión,

que buscan entre la mierda
su fuente de inspiración.
Vosotros que os creéis sagaces,
y de todo os reís,
decidme si sois capaces
de cagar y no hacer pis.


Caga tranquilo
caga sin pena,
pero no se te olvide tirar de la cadena.


El tipo que aquí se sienta
y de escribir versos se acuerda,
¡no me vengan a decir
que no es un poeta de mierda!.


En este lugar sagrado
donde acude tanta gente,
hace fuerza el más cobarde
y se caga el más valiente.


Ni la mierda es pintura,
ni el dedo es pincel.
Por favor, criatura
límpiese con papel!


Para ti que siempre estás en el baño:
¡Caguen tranquilos.
Caguen contentos
pero por favor,
caguen adentro!


¡Hoy aquí yacen los restos
de este olímpico sorete,
que lucha de forma estoica,
para salir del ojete!.


Estoy sentado en cuclillas,
en este maldito hoyo…
¡¡¡¿quién fue el hijo de mil ……
que se terminó todo el rollo?!!!


Siento no poder precisar quién es su autor, puesto que aunque buscado no ha sido encontrado. Al menos por mí. Si que puedo decir que no es muy antiguo por ciertos detalles, palabras o versos.

Ahí queda.

Poema al mojón

BIBLIOTECA DE INTERCAMBIO DE LIBROS

Perderse por los caminos de España generalmente da mucho juego. Y sorprenden los parajes, paisajes y vericuetos.

En este último viaje que hemos realizado, nos encontramos –mejor dicho, buscamos- una localidad de tan solo 34 habitantes con un atractivo –para algunos- muy especial. Se trata de Quintanalara, una aldea que cuenta con una biblioteca de más de 16.000 volúmenes. No, no me he pasado en ‘ceros’.

Quintanalara se encuentra a trasmano de casi todos los sitios. Si no buscas en Google la ubicación, te trazas la ruta en el navegador – si cuentas con ello- y además vas preguntando a algún paisano, posiblemente no la encuentres. Por cierto, los últimos kilómetros tienes que hacerlos por pista forestal de tierra, aunque eso si, bien conservada para turismos.

Quizás porque nosotros llegamos a horas de siesta (¡vaya novedad!), la primera impresión que se recibe es de que aquello está desierto. Pero no es así. Tras un visillo se observa una vecina que indaga sobre los forasteros, circunstancia que aprovechamos para solicitar información. Preguntada por la Biblioteca, la señora muy amablemente nos orienta:
-Giren ustedes la esquina y verán un cartel que les encamina.
Efectivamente encontramos un cartón sujeto con cuerdas a la reja de una puerta y que reza: BIBLIOTECA y una flecha, escrito con rotulador permanente. Descendemos la cuesta, como 20 metros y se acaba el pueblo. A partir de aquí es campo y más allá –quizá 60 metros- hay un edificio de piedra de medianas dimensiones. Podría ser la Biblioteca.

Llegados a la puerta y con las reservas necesarias por la hora de la tarde, tocamos suavemente. No recibimos respuesta. Insistimos. Tampoco hay respuesta. Y al agarrar el pomo de la puerta, ésta se abre suavemente y ¡oh sorpresa!… ¡es la Biblioteca! Pero no hay nadie.

Decidimos entrar como furtivos y echar un vistazo. Hay una mesa con libros sobre ella, y un documento dividido en dos columnas encabezadas con estos textos: “Libros que deja” y en la otra columna, “Libros que se lleva”. Por lo que el mecanismo está claro. La única condición es que el libro que dejes sea de las mismas características que el que te llevas, tanto en su estado de uso, como en la categoría del volumen. Es decir, que no cambies una novela de Marcial Lafuente Estefania por un Quijote.

De manera que siguiendo escrupulosamente estas indicaciones procedemos a cambiar nuestros cinco libros nuevos por otros que no hayamos leído. Hacemos las oportunas anotaciones y tan contentos como unas pascuas.

Estando ocupados en la elección de los títulos, aparecen unas señoras que, bien porque querían saber que hacían aquí esta pareja –nosotros- o para ver la biblioteca, que según manifestaron, a pesar de ser de la aldea, no conocían. ¡Vaya usted a saber! Pero no se recrean en los libros. Sólo en nosotros. Y se van por donde han venido.

Y como el bar de la ‘peña’ –no sabemos de qué peña- no abre hasta las 8 de la tarde y  necesitados de remojar el gaznate, tomamos las de Villadiego. No, mejor dicho, desandamos lo andado para buscar la general a Burgos. Ya pararemos en algún lugar.

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Biblioteca de intercambio de Quintanalara

 

YA LLEGA EL VERANO

Y nos pondremos fresquitos en las playas, piscinas, lugares de baño, etc. También en terrazas, barbacoas, reuniones varias; y en el metro, autobús, conduciendo una moto o bicicleta y más y más. En resumen, que vamos a ir enseñando. Enseñando lo que cada uno pueda o quiera. Pero los lugares de exhibición  por excelencia son las playas y zonas de baño.

De los hombres no voy a hablar (¿porque soy hombre?) porque no me da la gana. ¡Ay dios! Pero de la mujer si lo voy a hacer, aunque sólo me voy a referir a un asunto: Las Tetas. Esas glándulas mamarias que provocan en nosotros esas reacciones tan, tan…bueno, pues eso. Porque ojeadores somos todos. Que nadie lo niegue. Unos muy discretamente –sobre todo si lleva al lado a la parienta- y otros sin compasión, con delirio, con hambruna acumulada desde la infancia.

Y como de imaginación ando algo escaso –y el caso lo requiere- voy a pasar la palabra a un gran escritor manchego llamado Francisco García Pavón que nos obsequió con un maravilloso ‘Catálogo de Tetas’ allá por el año 1968 en su libro detectivesco El reinado de Witiza que desde luego no tiene desperdicio. ¡Ojala lo lleven al cine! Ya vimos a su personaje principal Plinio (Jefe de la Guardia Municipal de Tomelloso) en una serie de TV de hace muchos, muchos años.

En dicho catálogo que queda reseñado a continuación puede que, como ocurre a menudo cuando se redactan catálogos de cualquier cosa, pudieran existir subfamilias o subgrupos o lo que a cada uno le dé por decir, además de que, por la fecha en la que se escribió, habría poca silicona (o ninguna) en el mercado español, con lo enriquecedora que está siendo actualmente para poder continuar añadiendo al “Catálogo” nuevas y variadas formas de las susodichas glándulas.

Pero bueno, eso es otro tema. Aquí dejo esta maravilla de D. Francisco García Pavón:
-La de torta de Alcázar (1). Redondas, sin relieve y con el pezón sumido.
-Las agradecidas y sueltas, que, aunque duras, temblequean a cada golpe de tacón.
-Las de pera de agua, que empitonan el vestido y lo alzan por la parte delantera.
-Las mansas de corazón y a la buena de Dios, que se dejan caer sin perder su fortaleza y comen en la mano.
-Las satisfechas de la vida, que de puro hinchadas no dejan ver a la propietaria la parte baja de su propio cuerpo.
-Las lloronas, en forma de llamador, aunque tengan su miaja de vuelta hacia arriba para aspirar el aire del escote.
-Las de una paacá y otra paallá, como si estuvieran disgustadas o buscaran la salida por cada manga de vestido.
-Las arrejuntadas, que se buscan el pico.
-Las de alforja vacía, y casi, casi líquidas, que hay que enfrascarlas en calcetines especiales.
-Las de calabacín sin gracia y con el pezón entornado de pura vergüenza.
-Las de vieja decrépita, que se la sujetan a la cintura con el mandil para no volar.
-Las que fueron y sólo dejaron el lunar.
-Las desparejadas: una con pezón y la otra esfera lisa. O un gallete y la otra aburrida…Estas suelen decirse que las tienen las que fueron engendradas a pie derecho y en cuesta, sin el reposo y nivel de la cama.

PD: Yo que soy un gran admirador del “resultado de nuestra costilla” (la mujer, ¡vamos!) me gustaría mucho encontrar un libro –si es que existe- en el que podamos leer un catálogo parecido, pero de nosotros los hombres y referido a … cualquier parte o ‘partes’ de nuestro cuerpo. Naturalmente escrito por ellas. Lo deseo fervientemente porque tampoco tendría desperdicio.

Fco. García Pavón y Antonio Casal en su papel de Plinio

(1)Nota de Zumba Solo: Las tortas de Alcázar de San Juan (pueblo que me vio nacer) aparte de su especial textura y sabor, son planitas de apenas 1 centímetro de altura y van cocidas en un papel, llegando así al mercado.

ENDGAME ‘LA LLAMADA’. Autor: JAMES FREY

Este libro está en mi biblioteca desde febrero 2015. Y lo he leído, si.

Se trata del primero de una trilogía dotada con premios en efectivo al primero que sea capaz de resolver el enigma que contienen. De este que traigo aquí para comentar, su enigma ya ha sido resuelto y los 500.000 $ de premio (si, si ‘medio millón de $) están ya en el ‘bolsillo’ de alguien. La noticia se dio por TV hace unos meses, pero no me enteré muy bien de quien fue el agraciado ni de dónde.

Ahora faltan otros dos títulos, que creo que aún no han salido y que dota con un premio de 1.000.000 $ al segundo y de 1.500.000 $ al tercero. Pero, claro, hay que dedicarles tiempo porque hay que currárselo y bien.

Del primero, puedo decir que me harté de tomar notas de todo tipo, mirar enlaces y calentarme la cabeza hasta echar fuego. Sus 523 páginas tienen pistas por todos los sitios. Y mira… no he sido yo el agraciado.

De cualquier manera, recomiendo su lectura. Algunos dicen que se parece a Los Juegos del Hambre, pero de eso nada. Que cada uno juzgue su contenido, pero pienso que no saldréis defraudados y a pesar de que la primera recompensa ya está adjudicada, quedan dos libros más y sus premios son estupendos. Pero leed este primero también, para ambientarse.

Podéis consultar las bases de este concurso aquí.

ENDGAME- La Llamada