DE MENTES … (¿O SERÁ DEMENTES?)

 

Escucho –y veo- cosas que me
revuelven las vísceras más viscerales. Y me voy a referir a la noticia
aparecida en la tele hace unos días.
Resulta que en Sevilla han
prohibido a dos “costaleras” portar un Paso –no sé cual- solo por el hecho de
ser mujer. La razón es que entre tanto tío las damas pueden adoptar posturas al
cargar y descargar el Paso que podrían provocar  ciertas situaciones, digamos incomodas. De
manera que el Hermano Mayor  -¿hermano?-
ha decidido sacarlas de las filas de los portadores. Y el Obispo de Sevilla, rápidamente
ha apoyado estos argumentos. No es de extrañar que la Iglesia, salga al paso –
que no “al Paso”, pues seguro que ningún soldado del Señor, irá a arrimar el
hombro- inmediatamente para proteger la moral de sus siervos. Las siervas no
importan, ya que la institución es fundamentalmente machista.
Bueno, pues esas tenemos.
Diría que algunos son de
mentes retorcidas, sucias. ¿Cómo es posible que gente que se pasa cinco horas
llevando devotamente  sobre sus costillas
la imagen de su Dios, pueda pensar en otra cosa que no sea en su dolor y a la
vez en la satisfacción por el sacrificio que están llevando a cabo?
Es que me quedo boquiabierto y
patidifuso.
No hay pecado en todos los
sitios a los que se mira, señores dementes de la moral.

“QUE BONITO ES UN ENTIERRO…”

Hace mucho tiempo que quería escribir sobre esto, pero no sé
por qué no lo había hecho antes.
Son cosas que no termino de entender. Que alguien me lo
explique, por favor.
Vamos a ver: ¿Por qué se aplaude en algunos entierros? En
especial cuando, portado a hombros, es transportado el féretro.
Sobre todo en aquellos en los que el difunto/a lo es por algún
tipo de violencia. Es decir, asesinado/a. Victima de un atentado, por violencia
de género, etc. Porque en los sepelios de mi pueblo, esto no ocurre. Claro que puede que
sea porque el muerto no es tan importante. O por otras cosas. Vete tú a saber.
Me imagino que todos lo hemos visto en la tele, esto a que
me refiero. Y me hace pensar la razón
de los aplausos. ¿Será por lo bonito que ha quedado el funeral? ¿Por lo
bien que lo llevan a hombros? ¿Por lo guapo que han dejado el cadáver? Puede también
que sea por el sentimiento que ponen aquellos que lo lloran. O por la cajita de
pino. O por los colores de las flores y coronas.
Es que parece que las palmas (que además se arrancan con
miedo; empiezan uno o dos y luego se les van añadiendo todos) quisieran decir: Ole
tus güevos! Como si uno al morir matado, le echara pelotas a algo.
Que si el muerto levantara la cabeza les contestaría con
cara de pocos amigos: Aquí os quisiera ver a vosotros, gilipollas!
Y es que en el fondo hay una gran diferencia entre aplaudir y ser aplaudido. O, ¿no?
Desde luego al que va dentro de la caja no se lo preguntéis.

“Que bonito en un entierro
con sus caballitos blancos
con sus caballitos negros
con su cajita de pino
y su muertecito dentro”

P.D: Por favor, no aplaudáis.